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Eres Empresa

Eres el Presidente de tu propia empresa…

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De aquí para allá




Así aquí estás, con un trabajo que te permite vivir medianamente bien, ¿por qué te plantearías cambiarlo? Quizás porque dentro de ti, en lo más profundo de tu ser escuchas a una vocecita impertinente que te recuerda un sueño, una aspiración que siempre tuviste y tal vez, solo tal vez, comienzas a plantearte si este nos sería el momento adecuado para intentar perseguirlo...

Ahora, que volviste a rememorar ese sueño, esa aspiración a largo plazo, piensa qué habilidades y experiencias necesitarías tener si ya estuvieras realizando ese trabajo. Imagina que lo estás haciendo, que tienes ese puesto, esa carrera. ¿Cuáles son sus requerimientos? ¿Qué tareas necesitarías hacer cada día? ¿Qué necesitarías para ser realmente bueno en este puesto? Tal ve sea tu conocimiento, tu comportamiento, tus habilidades, tus actitudes o quizás el talento de relacionarse con la gente de una forma especial... En otras palabras, ¿te puedes imaginar lo que necesitarías tener en tu currículo si tuvieras que contratar a una persona con tu perfil para el trabajo/carrera que deseas?

Por ejemplo - consultor, programador, diseñador, escritor...

Ahora, observa tu situación actual. El problema que he visto con mucha gente (y que también he experimentado yo mismo) se podría definir como un problema de doble personalidad. Por una parte sentimos que tenemos que seguir cumpliendo con nuestro trabajo y seguir desarrollándonos profesionalmente para mantener o mejorar nuestra posición actual, que nos da seguridad económica. Por otra, nos gustaría poder tener tiempo para dedicar a perseguir nuestros sueños.

El problema es que nuestro trabajo actual ocupa la mayor parte de nuestro tiempo. Y no olvidemos que también necesitamos tiempo para dedicar a la familia, a los amigos... Si hacemos un gran esfuerzo, quizás por la noche cuando todo el mundo esté dormido, quizás consigamos sacar algo de tiempo para comenzar a construir nuestro sueño; pero esto es como tener dos carreras a la vez. Yo sé por experiencia que esto es muy duro y frustrante. Es muy difícil cambiar de un mundo a otro, muy difícil pasar de ser un funcionario, o un abogado de día, a ser un artista o comenzar un negocio por las noches.

Muy pocas personas pueden darse el lujo de dejar su trabajo actual para dedicarse a estudiar o dedicarse por completo a perseguir su pasión y la realización de su sueño sin preocuparse de tener que pagar la hipoteca de la casa y la letra del coche. Si eres uno de los pocos afortunados que te puedes permitir dejar tu trabajo y perseguir tu sueño, te felicito. No lo dudes. Comienza inmediatamente a mejorar tus habilidades, tus experiencias, tus conocimientos... Hazlo de manera constante, hasta alcanzar tu objetivo. Para el resto de los mortales, aquí va mi sugerencia: Necesitas identificar qué tienen en común tu situación actual y tu sueño.

  • Haz una lista de las tareas, cualificaciones, campos y habilidades que necesitarías para ser excelente en tu trabajo ideal.
  • Repasa la lista. ¿Ves alguna tarea, campo, cualificación o habilidad que sea común (o cercana) a tu trabajo actual?
  • Da prioridad a estas cualificaciones o habilidades y busca la oportunidad (tomando cursillos, buscando información en internet, leyendo, etc.) de mejorar en estos campos. No solo te acercarás a tu objetivo futuro pero también te beneficiarás en tu trabajo actual.

Por ejemplo, mi esposa Henrieta estaba trabajando como ingeniera de software, pero ella lo que le de verdad le gustaba era el sector educativo (antes de trabajar para Microsoft, había sido profesora de matemáticas) así que comenzó a preguntarse lo siguiente: Cuando fuera a una entrevista para un trabajo de formación, ¿qué debería tener en su currículo? ¿Qué calificaciones necesitaría desarrollar para ser una buena candidata? Después de pensar un poco en el tema, encontró que mejorar sus habilidades para presentar y comunicarse sería un buen principio. Otros campos a desarrollar eran la creación de nuevos materiales, trabajar con gentes de diversos países y culturas, aprender a trabajar mejor tanto con individuos como en la dinámica de grupos, etc. Necesitaba promover más una actitud extrovertida - exponerse ahí en frente de la gente y ser capaz de conectar con las necesidades de las personas, de sus estados de ánimo, de diferentes modos de pensar, de trabajar...

Entonces Henrieta comenzó a plantearse: ¿cómo podía desarrollar estas habilidades y aprender mientras seguía trabajando como ingeniera de software? No lo descubrió en una hora. Yo creo en la teoría de que si quieres algo de verdad, si centras tus energías, enfocadas como un rayo láser en tu objetivo, acabarás alcanzándolo. Sólo tienes que estar preparado y mantener tus ojos abiertos para las oportunidades. Así sucedió. El equipo de Henrieta estaba terminando un enorme proyecto y la gente se sentía abrumada. Henrieta ya había contemplado el campo de gestión de tareas desde hacía tiempo, por su propia sanidad mental en su trabajo, así que aprovechando la oportunidad, decidió crear una presentación al respecto. Una presentación ligera, llena de humor, mostrando a la gente un enfoque positivo...

De esta forma, casi accidental, Henrieta se encontró mejorando sus habilidades de presentación, creando algo que estaba muy cerca de la formación que tanto le gusta y, al mismo tiempo, mejorando en un área relacionada con su trabajo y que fue muy bien recibida por su jefe. Más tarde se ofreció como voluntaria para oportunidades similares, tales como organizar sesiones de "brainstorming" o reflexión al final de los proyectos, para resumir qué funcionó bien y qué se puede mejorar en futuros proyectos, etc.

Otro proyecto que le interesó mucho estaba relacionado con la organización de una gran cantidad de información con la que estaban trabajando y compartiendo en equipo (la información del proyecto, los contactos, informes, documentos... ) Una vez más, esto le podría venir bien para su futuro trabajo de formación puesto que demostraría su capacidad para trabajar con una gran cantidad de datos, organizarlos de una manera lógica y hacer que fueran fáciles de encontrar cuando la gente los necesitara. Esto fue una parte de su trabajo normal. Lo hizo como parte de su trabajo regular, porque vio la necesidad.


Henrieta también examinó las tareas que tenía como ingeniera de software, y se dio cuenta de que podía ser muy valioso mejorar sus habilidades en la gestión de proyectos. Al fin y al cabo también lo necesitaba para su trabajo actual, pero le sería muy útil para cualquier tipo de trabajo que pudiera hacer en el futuro. También el trabajar en condiciones de ambigüedad. La formación está a menudo relacionada con algo nuevo que se le ocurre a alguien. Un entrenador debe entender la materia antes de ser capaz de crear una formación adecuada.

Para tratar de conectar cómo puedes construir tu trabajo actual con lo que necesitas aprender para desarrollar tu trabajo ideal no debería ser un trabajo doble: mantener lo que ya tienes y comenzar una futura carrera. Si lo planeas bien, puedes trabajar en ambos al mismo tiempo.

Y aquí va algo para los escépticos. Quizás después de leer los párrafos anteriores te plantees: "bueno, vale, ¿pero qué pasa si se me agotan todas las posibilidades de intersección?, ¿entonces qué?" En mi experiencia, y basándote en tu situación actual, siempre aparecerán nuevas posibilidades. A medida que persigues nuevos caminos y creces en ciertas áreas, te sentirás inspirada por nuevas ideas, comenzarás a conectar con gente nueva que te darán nuevas perspectivas, nuevas sugerencias. Tu situación en tu trabajo actual también puede llegar a cambiar, porque ahora tus jefes y compañeros se darán cuenta de que estás abriendo nuevos caminos y quizás te ofrezcan nuevas oportunidades que ahora mismo no puedes prever. El truco es permanecer siempre fiel a lo que te gusta hacer, a tu pasión. Lee, busca información, conecta con gentes afines a las que le guste lo mismo que a ti. Trata de hacer cuanto puedas en tu situación actual y muy pronto te encontrarás con que ya estás avanzando por el camino que te llevará a tu sueño.

Pero antes de alcanzar tu objetivo, tienes dos posibilidades:
  1. Puedes comenzar con el objetivo final en mente y después retroceder rellenando los espacios vacíos que te llevarán hasta él.
  2. Puedes comenzar desde tu trabajo actual y planear los pasos que te llevarán hasta el objetivo

Realmente no importa si quieres pensar en un destino lejano y ahora intentas allanar ese largo camino que te conducirá allí, o si prefieres centrarte sólo en los pasos siguientes y dejar las opciones abiertas. Elige el método que mejor se adapte a tu personalidad.

Voy a usar la analogía de un viaje.


Supongamos que vives en Madrid y quieres llegar a Barcelona. Puedes comenzar por investigar todas las posibles rutas para llegar hasta allí. Es fácil darse cuenta de que necesitas ir hacia el Noreste. Así que, aunque en realidad todavía no hayas hecho un plan específico para llegar hasta Barcelona, ya puedes comenzar a moverte en dirección Noreste pues conoces la dirección y sabes que, si sigues avanzando en esta dirección durante el tiempo suficiente, acabarás llegando a tu destino. Durante el trayecto, tal vez las montañas te obligarán a desviarte temporalmente hacia el oeste, o tal vez la belleza de un valle te atraiga más hacia el sur y te invite a explorar... sin embargo, si sigues el curso general, siempre hacia el noreste, cada vez estarás más cerca de Barcelona.

Diferentes personas llegarán a su destino de diferentes maneras: algunos más rápidamente, otros más lentamente. Siempre puedes aprender de sus experiencias. A veces lo único que hace falta para comenzar tu nueva carrera es algo tan simple como saber el rumbo hacia el que debes dirigirte. ¿Cuál es la dirección principal que deseas seguir? ¿que te llevará a donde quieres ir? Para algunas personas puede ser el mundo de la ingeniería, para otras tal vez la exploración de sus habilidades artísticas o quizás comenzar su propio negocio.

Siguiendo el ejemplo del viaje, probablemente no sería una buena idea que caminases hacia el Sur si quieres llegar desde Madrid a Barcelona; a menos que deliberadamente elijas tomar el camino más largo y ver todo tipo de lugares que de otro modo no podrías. Esta es también una opción perfectamente válida.
Lo importante es que sea deliberada. Hagas lo que hagas, hazlo intencionalmente. Siguiendo con el ejemplo del cambio de trabajo y con la analogía del viaje Madrid-Barcelona, lo peor que puedes hacer es seguir tus impulsos momentáneos caminando siempre sin rumbo y esperando a que, de alguna manera, los caminos te lleven a Barcelona. Quizás si tuvieras el tiempo y la energía suficientes lo acabases logrando, pero la realidad es que las posibilidades son muy remotas.

No tomar ninguna decisión y dejarte guiar por las circunstancias es también una decisión, aunque posiblemente no la mejor de las decisiones.

Otra manera de considerar tu desarrollo profesional es pensar en tus posibilidades futuras. Esta es una opción válida; al fin y al cabo, ¿quién sabe cuáles son las oportunidades que surgirán en 10 ó 20 años? Quizás no sea mala idea el mantener tus opciones abiertas...

Desarrollar tu carrera profesional basándote en lo que haces hoy y lo que quieres hacer en un futuro cercano también puede ser una opción, pues es factible y se alinea muy bien con tus planes, pero aún necesitas ver cómo puedes prepararte para tu siguiente trabajo. En la analogía del viaje, éste sería el caso de comenzar en Madrid sin pensar en un destino final sino solamente en cuál será la siguiente ciudad que te gustaría visitar. Tal vez Barcelona no sea tu destino después de todo y ahora te planteas otra ciudad radicalmente diferente. Tal vez prefieras ir hacia el norte, hasta Gijón o quizás Vigo, o si te gusta más el sol... llegar a Sevilla.

Y luego, cuando por fin has alcanzado tu ciudad de destino, quizás mires a tu alrededor, observes dónde estás y comiences a plantearte si te quieres quedar allí o te gustaría acercarte hasta otra ciudad diferente. Puedes decidir en el momento. Este es un plan que puede funcionar perfectamente para cierto tipo de personas. Al fin y al cabo, a veces la jornada es más importante que el destino final. Si esto funciona para ti, pues estupendo.

Pero recuerda, hagas lo que hagas, nunca dejes de perseguir tus sueños...

Jose L Riesco
©Riesco Consulting Inc.
www.Twitter.com/eresempresa