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Aprender a automotivarse – Un proceso elemental

Aprender a automotivarse es un requisito elemental que todo emprendedor debe tener en cuenta, no es necesario siquiera decirlo, pero en el proceso de creación de nuestra empresa nos vamos a desmotivar por diferentes razones; algunas veces es tan ridículo siquiera pensarlo pero de nuestra misma casa pueden venir los desánimos.

Tal vez con las mejores intenciones nuestra propia familia puede inducirnos o recomendarnos que no es necesario que tengamos que estar batallando con el negocio. “¿Por qué mejor no vas a una empresa y pides trabajo? Tú ya tienes experiencia, te sería más fácil algo seguro que estar batallando, buscando a tus clientes” puede que esas sean las palabras de algún miembro de la familia y claro lo expresa con las mejores intenciones, pero realmente ¿no somos capaces de tener éxito?, ¿claudicaremos como muchas personas solo porque sentimos que las cosas no salen como esperábamos?.

Motivos del desanimo

¿Cuantas veces nos hemos sentido tan cansados del esfuerzo que hacemos por darnos a conocer y ver pocos resultados? En ocasiones podemos pensar que no estamos haciendo bien algo, que no estamos yendo con las personas indicadas, pasan los días y apenas podemos con los gastos mensuales...

Hay un sinfín de formas y barreras que cada emprendedor va a tener que experimentar a la hora de establecer su negocio.

Pero esto es suficiente para asumir la derrota, ó mas aún, ¿esto significa que no podemos?.

Motívate con lo pequeño

¿Por qué comenzaste con ese proyecto? Todo lo que hacemos tiene un porqué, no solo porque alguien nos dijo o se nos ocurrió y ya, lo hicimos. Es elemental estar recordando nuestros objetivos y pretensiones. Desde chico te ilusionaste con tener tu negocio propio, con vivir en cierta casa, con manejar cierto carro, con comprar tal ó cual cosa, al menos en tener lo necesario y lo que siempre has querido.

Entonces ¿cómo vamos a conseguirlo? Todo depende del entusiasmo y esfuerzo que le dediquemos a nuestros proyectos. El recordar el porqué lo hacemos es lo que nos va a dar fuerza para seguir adelante.

En las dificultades es cuando uno se hace fuerte; es ahí donde sobresale el Profesional del Mediocre, el Inteligente del Estúpido, el Exitoso del Fracasado.

Alimentémonos de nuestros pequeños triunfos, que tal es cuando termina la semana nos vamos al bar a ver a nuestro equipo favorito, disfrutamos de una buena cena, de unas excelentes bebidas y buen ambiente con nuestros amigos, pero a la vez lo disfrutamos aun más por que estamos conscientes de que es un pequeño premio por el esfuerzo que hicimos entre semana; recordar que conseguimos algún cliente nuevo, que vamos progresando. Uno se siente bien, se siente alegre y satisfecho, por que a pesar de todo el esfuerzo ya tiene un resultado, ahora ¿que sigue? Saborear el momento, disfrutarlo ya que la próxima semana comenzará nuestra siguiente prueba.

El aprender a disfrutar de lo pequeño es una elemental manera de motivarnos y darnos fuerzas para continuar, conforme sea nuestro progreso, serán nuestras recompensas.

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