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Eres Empresa

Eres el Presidente de tu propia empresa…

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¿Por qué quieres lo que quieres?



Hace un par de años, cuando todavía trabajaba para Microsoft, atendí a una sesión de orientación para nuevos empleados. Uno de los ejercicios era el practicar "networking" o la habilidad de relacionarse con otros empleados, y la pregunta más común era: "¿A qué aspiras profesionalmente dentro de dos o tres años?"

Para mi sorpresa, un buen número de jóvenes, recién graduados de la universidad, respondieron que querían llegar a ser vicepresidentes o directores ejecutivos (CEOs). Guau, ¡estamos hablando de Microsoft! A estos jovenzuelos no les faltan coraje ni aspiraciones...

Los que leéis mis artículos y conocéis in poco mi filosofía sabréis que yo propongo ardientemente que todos os convirtáis en CEOs, en directores ejecutivos pero de vuestra propia empresa, no de una empresa gigante como Microsoft.

Picado por la curiosidad, comencé a indagar más en profundidad y a preguntar la pregunta de todas las preguntas: ¿Por qué?

Si pudiera pasar un vídeo a cámara lenta con sus respuestas, esto sería lo que podríais ver:


  1. Sorpresa: ¿Qué tipo de pregunta es esa? ¿No es obvio que cualquiera que comienza a trabajar para una empresa aspira a convertirse en el jefe?
  2. Ansiedad: Algunos mencionaron dinero, influencia, poder... pero comenzaron a ponerse nerviosos. No sabían realmente justificar las razones por las que de verdad querían estos puestos. Cuando comenzaron sus carreras de MBA, el paso lógico era llegar la cima y nunca más se cuestionaron el porqué.

Es importante pensar, realmente pensar, lo que de verdad queremos. Algunos pueden decir que quieren convertirse en CEOs porque este puesto representa dinero, seguridad, triunfo... Pero ¿cuánto dinero es suficiente? Por ejemplo, Steve Ballmer, el CEO de Microsoft tiene más dinero del que puede gastar el resto de su vida, pero todavía sigue trabajando 12 horas al día, así que su motivación, no es obviamente económica.

Y por cierto, no toda la gente adinerada son CEOs, hay muchas otras formas de conseguir dinero o cualquier otro objetivo que te propongas sin tener que convertirse en un ejecutivo agresivo de una gran empresas. Otro argumento que oí es que algunas personas aspiran a una posición de poder donde se tomen en serio sus opiniones. Sin embargo, este argumento funciona al revés. Para llegar a ser CEO tienes que saber influenciar a la gente y tener opiniones sólidas en primer lugar, por eso llegas a la cima.

Cuando soñamos con algo, tendemos a pensar solo en la parte glamorosa. Nos imaginamos a nosotros mismos dando una conferencia enfrente de diez mil empleados que escuchan atentamente cada una de nuestras palabras, o llegando a nuestro aparcamiento privado en nuestro nuevo Ferrari ante la envidia y admiración del público... Pero, ¿y qué pasa con la otra cara de la moneda? Me pregunto cuánta gente se plantea siquiera lo difícil que es ser CEO, con todo el estrés y responsabilidades que esta posición acarrea, y tener una vida familiar medianamente normal. ¿Sabéis cuántas horas al día trabaja un CEO? ¿Cuántas horas se pasan en aviones, en habitaciones de hotel, en conferencias, reuniones y eventos a los que odian ir pero no tienen otro remedio?

Si a esto añadimos que tienen un escrutinio continuo por parte de los medios de comunicación, sus competidores, los trabajadores, etc.

¿Es esta una medida de éxito, de logro personal? No en mi libro. Personalmente no cambiaría mi vida por ninguna de la de estos "triunfadores" que tantos admiran y a la que tantos aspiran, pero esta es otra discusión.

En cualquier caso, tanto si eres un graduado universitario reciente, tienes tu propio negocio (o aspiras a tenerlo pronto) o tienes mucha experiencia profesional, te animaría a que te preguntes "¿Qué es lo que quiero ser?" "¿Cómo puedo medir mi propio éxito profesional?" y después, sigue preguntándote incesantemente "¿Por qué?, ¿Por qué?"

Quizás de esta forma te darás cuenta de que tus razones o motivos pueden estar relacionados solo parcialmente con el trabajo que envisionaste y te pueden abrir un mundo de nuevas posibilidades que te lleven al resultado final, tu visión, por otros caminos que no habías pensado.

Buena suerte,

Jose L Riesco
©Riesco Consulting Inc.
www.Twitter.com/eresempresa