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La jornada laboral

factory-during-the-industrial-revolutionEl concepto de la jornada laboral de 8 horas es un concepto relativamente nuevo (se inició con la Revolución Industrial a finales del siglo XIX para poder hacer 3 turnos al día en industrias que necesitaban producir 24 horas) y a la vez fuertemente enraizado en la sociedad; aún cuando la mayor parte de los trabajadores de la información actuales no necesitan aplicar las viejas reglas laborales.

Piénsalo por un momento; antes de la creación de factorías y empresas, la gente no utilizaba una jornada laboral predeterminada. Los granjeros trabajaban lo necesario para recolectar las cosechas y atender a los animales. Los artesanos producían sus bienes utilizando el tiempo necesario para obtener productos de calidad que se pudieran vender a más altos precios, etc.

Si un herrero tenía un encargo de 4 herraduras para un caballo, el herrero no trabajaba 8 horas al día y después descansaba, sino que trabajaba lo necesario para terminar en el plazo predeterminado las herraduras de forma que su cliente pudiera recogerlas en la fecha convenida. En otras palabras, tenía un objetivo que cumplir (= entregar las herraduras) en un plazo determinado (= tres días). Cuándo comenzara o terminara la jornada era asunto suyo. Nadie le miraba por encima del hombro a ver si comenzaba a trabajar temprano por la mañana o se echaba una siesta a media tarde en los días de calor.

Lo gracioso es que la Revolución Industrial rompió el ciclo natural de la productividad humana. El hecho de que los trabajadores tengan que llegar a una hora predeterminada a su puesto de trabajo, trabajar (o hacer que trabajan) durante 8 horas y tener días contados de vacaciones, etc. es una herencia del siglo anterior que no tiene ningún tipo de justificación lógica.

Los trabajadores de la información son más como los artesanos de antaño. Tienen que cumplir unos objetivos predeterminados (= creación de un producto) en un plazo convenido (= fecha de entrega). Cómo consigan este objetivo no es asunto de nadie. Es una responsabilidad personal. Nadie debería de estar supervisándolos y ver a qué hora entran y a qué hora salen. Puestos a pensar, la mayoría de los trabajadores de la información pueden trabajar desde sus casas o desde la playa si existe una conexión a internet. Las empresas se podrían ahorrar un montón de dinero si no necesitasen crear oficinas y los trabajadores se ahorrarían tiempo y dinero yendo y viniendo del trabajo todos los días.

¿Por qué entonces las empresas se empeñan en alquilar o comprar edificios y construir oficinas? ¿Por qué los trabajadores tienen que entrar a las 8 y salir a las 5? ¿Por qué se les paga en función de un horario en lugar de pagarles en función de sus resultados laborales?

La respuesta está en que la sociedad de la información ha heredado las normas y hábitos de la revolución industrial... y pocos se lo cuestionan.

Afortunadamente más y más compañías se están dando cuenta de que las viejas normas ya no se aplican y comienzan a abandonar conceptos obsoletos como jornada laboral, días contados de vacaciones, interminables e inútiles reuniones y politiqueos de pasillo y en lugar comienzan a dar libertad a los trabajadores para que trabajen dónde y cuando quieran. Si entregan a tiempo su trabajo y este tiene buena calidad, el trabajador será mejor pagado. Si no, se buscará otro que lo haga mejor. Es así de simple.

Y esto funciona también al revés. Si eres bueno en tu trabajo, estarás en alta demanda y podrás permitirte trabajar para empresas y asociaciones que te aprecien y te den libertad y mejor remuneración económica y social.

Feliz día,

Jose L Riesco
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Kaizen

improvement


Kaizen es un término japonés que significa "mejora" o "cambio para mejor ". Se refiere a la filosofía o práctica que se centra en mejora continua en los procesos de manufactura, ingeniería, y procesos y mejoras de negocios.

Kaizen se implementó por primera vez en varias empresas japonesas después de la Segunda Guerra Mundial, influenciado por la escuela de negocios norteamericana y los profesores de mejora de calidad que visitaron el país. Desde entonces, se ha extendido por todo el mundo y se ha implementado en muchos otros campos aparte de los negocios y la productividad.

Kaizen es un proceso diario cuyo propósito va mucho más allá de simples mejoras en la productividad. Una implementación correcta de este proceso humaniza el lugar de trabajo, elimina el trabajo innecesario y enseña a los trabajadores cómo experimentar mejoras en su trabajo utilizando el método científico y cómo aprender a encontrar y eliminar ineficiencias en los procesos laborales.

Gente en todos los niveles necesita participar en el concepto Kaizen, desde el presidente hasta los empleados de la limpieza y los accionistas de la empresa. El sistema Kaizen se puede aplicar de forma individual, mediante un sistema de sugerencias, y a pequeños, medianos o largos grupos y esta es la parte relevante para mis lectores.

Dedicaros por unos momentos a pensar en cómo podéis aplicar el método Kaizen a vuestro trabajo actual. La idea es el implementar una cultura de pequeñas mejoras alineadas. Buscar áreas que se puedan optimizar y comenzar un proceso paulatino y progresivo, cambiando, mejorando un solo aspecto cada día y dejando que el interés compuesto haga su magia.

Una mejora al día, por pequeña que sea, se transformará en un increíble cambio para mejor al cabo de las semanas y los meses. No hace falta correr un maratón para recorrer 42 kilómetros; se puede llegar al mismo punto caminando un poco cada día. Se tardará más, pero se alcanzará la meta.

Esta es la idea de Kaizen, ahora, a ponerla en marcha.

Buena suerte,

Jose L Riesco
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Cambios

flujo

Vivimos en un en un entorno y en una época donde los cambios no son la excepción sino la norma. Si nos paramos por un instante a mirar a nuestro alrededor veremos cambios continuos: cambios tecnológicos, cambios sociales, cambios laborales, cambios medioambientales, globalización, emigración, distribución del trabajo, etc.

Pongamos el ejemplo de un río, el agua fluyendo continuamente, renovándose a cada segundo. ¿Qué sufre más fricción una roca en el medio del río, desesperadamente intentando luchar contra la corriente para, con el paso de tiempo acabar siendo inevitablemente erosionada por el agua, o una rama que flota y se deja arrastrar por la corriente? o quizás de una estructura sólida de madera en un huracán frente a una rama flexible que cimbrea con el viento. ¿Cuál tiene más posibilidades de sobrevivir el temporal?

Algunas personas se comportan como las rocas, aferrándose al pasado; intentando a toda costa proteger un sistema social y/o de producción obsoletos (remanentes de la revolución industrial del siglo pasado), perdiendo su esfuerzo y energías luchando inútilmente contra lo imposible, mientras los cambios fluyen a su alrededor como el agua del río fluye alrededor de las rocas que se interponen en su camino.

Y lo más gracioso (o trágico, dependiendo de cómo se mire) es que cuesta más trabajo oponerse al cambio que asumirlo y adaptarse a lo inevitable.

La experiencia y la historia nos demuestran la inevitabilidad de enfrentarse a los cambios: desde las manifestaciones de los granjeros de principios del siglo XX en contra de los tractores y otras formas de mecanización agraria, hasta las manifestaciones actuales en contra de la globalización e inmigración.

Es inútil luchar contra la corriente. En lugar de ser una roca que se erosionará inevitablemente, es mejor ser una ágil canoa que circula con la corriente pero que podemos dirigir hábilmente para evitar los escollos más peligrosos que se avecinan.

Identificar las tendencias inevitables es el primer paso para construir un brillante futuro donde usamos las corrientes, los cambios en nuestro favor en lugar de enfrentarnos a ellos.

Jose L Riesco.

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Un simple proceso en dos pasos



Primer Paso: Abre todas las puertas. Aprende un poco acerca de muchas cosas. Considera todas las posibilidades y después, añade alguna más.
Segundo paso: Elimina sin piedad, corta y desecha. Elige. Entrega.

El problema que la mayoría de las personas tiene es que mezcla y confunde estos dos pasos. Durante el primer paso, no están suficientemente abiertas, no están lo suficientemente dispuestas a considerar lo imposible. Después, en el segundo paso, el miedo a entregar el trabajo comienza a ejercer su influencia y las mantiene abiertas durante demasiado tiempo; se aferran a demasiadas opciones (inacción por parálisis) y dudan.

Simple no siempre quiere decir fácil.



Podéis encontrar el enlace directo al original en inglés aquí: http://sethgodin.typepad.com/seths_blog/2011/02/the-simple-two-step-process.html

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